El Gobierno de Santa Fe confirmó que otorgará por decreto el aumento salarial para los docentes durante el segundo semestre de 2026, a pesar de que la propuesta fue rechazada por la mayoría de los gremios del sector. La decisión volvió a generar fuertes críticas de los representantes sindicales, que sostienen que así se desvirtúa el verdadero sentido de las paritarias.
La vocera del Gobierno provincial, Virginia Coudannes, confirmó que el Poder Ejecutivo avanzará igualmente con el Decreto. Explicó al ser consultada por la dinámica en la que los gremios docentes rechazan la oferta e igualmente se le otorga por decreto el aumento sostuvo: “Nuestra decisión y posicionamiento es que los gremios de la administración central y salud aceptaron la propuesta salarial, que es la misma de los docentes”. “Se trabaja igual y entendemos que tiene la misma lógica. No podemos permitir que los docentes no estén percibiendo un aumento como los otros trabajadores del Estado”, dijo Coudannes.

¿QUE DICEN LOS GREMIOS?
La negociación salarial terminó con un amplio rechazo. En Amsafé, más del 99% de los docentes votó en contra de la oferta por considerarla insuficiente. En Sadop Santa Fe también fue rechazada por más del 80% de los afiliados.
Por su parte, la Unión Docentes Argentinos (UDA) presentó una impugnación formal ante el Ministerio de Trabajo. El gremio denunció que el Gobierno anunció públicamente un aumento del 15% cuando en la propuesta presentada durante la reunión paritaria figuraba un porcentaje cercano al 10%. Además, advirtió que imponer el incremento por decreto afecta el principio de buena fe que debe existir en toda negociación.

¿PARA QUE SE CONVOCA A PARITARIAS?
Más allá del porcentaje de aumento, el principal cuestionamiento de los sindicatos apunta al funcionamiento de las paritarias. Los dirigentes sostienen que, si una oferta puede aplicarse aunque sea rechazada por la mayoría de los trabajadores, la negociación pierde su razón de ser.
Para los gremios, una paritaria debería servir para llegar a un acuerdo entre ambas partes. Cuando el Gobierno decide aplicar el aumento por decreto pese al rechazo de los docentes, consideran que el diálogo queda reducido a una formalidad y que la opinión de miles de trabajadores deja de tener un peso real en la decisión final.

