La madrugada del domingo volvió a encender las alarmas sobre la noche santafesina. Un operativo conjunto de la Unidad Regional I y la Municipalidad de Santa Fe terminó con la clausura preventiva del boliche bailable “Nativo”, ubicado sobre la laguna Setúbal, en el distrito costero de Alto Verde. El procedimiento se enmarcó en el esquema de “Nocturnidad Controlada” y derivó en el desalojo de un evento masivo tras detectarse múltiples irregularidades que, según indicaron fuentes oficiales, “ponían en riesgo la seguridad pública”.
De acuerdo al informe policial, el local contaba con habilitación para un máximo de 500 personas. Sin embargo, al momento de la inspección se constató la presencia de más de 1.800 asistentes, triplicando el aforo permitido. La sobrepoblación generaba un escenario crítico ante cualquier eventual emergencia, especialmente por las limitaciones estructurales y las vías de evacuación. Inspectores municipales labraron actas por incumplimiento a la Ordenanza 7882, normativa que regula la actividad nocturna en la ciudad.

MENORES Y ALCOHOL
Durante el procedimiento también se detectó la presencia de menores de edad consumiendo bebidas alcohólicas. Aunque el evento había sido promocionado como “+16”, esta categoría no habilita la venta ni el expendio de alcohol.
Cinco adolescentes de entre 15 y 16 años fueron identificados dentro del local. La infracción por venta de alcohol a menores fue uno de los ejes centrales que motivaron la clausura inmediata.
Entre las faltas constatadas se enumeraron:
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Venta de alcohol a menores.
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Funcionamiento como discoteca sin permiso específico.
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Falta de certificado actualizado de control de plagas.
Las autoridades ordenaron el cese inmediato de la actividad y coordinaron un operativo de desconcentración. Personal policial acompañó a los concurrentes hasta la zona del Puente Oroño, sin registrarse incidentes de gravedad.
PADRES AUSENTES
Más allá de la responsabilidad empresarial y de los controles estatales, el episodio vuelve a plantear una pregunta que atraviesa cada operativo nocturno: ¿qué responsabilidad les cabe a los padres de menores que permiten, financian o miran hacia otro lado frente al consumo de alcohol?
Especialistas en seguridad y niñez advierten que el problema excede la puerta del boliche. “Muchos adolescentes llegan con dinero suficiente para consumir durante horas. No todo puede recaer en el comerciante”, señalan fuentes consultadas en el ámbito judicial.
El debate social reaparece cada fin de semana: menores que ingresan a fiestas masivas, consumo desmedido, episodios de violencia y descontrol que luego se replican en la vía pública.
SANTA FE NOCTURNA, DESCONTROL
La clausura de “Nativo” no es un hecho aislado. En los últimos años, la noche santafesina ha estado marcada por reiteradas infracciones municipales, fiestas clandestinas, presencia de menores, episodios violentos y falta de controles sostenidos.
Desde el ámbito oficial sostienen que los operativos continuarán, pero reconocen que el fenómeno es complejo. Empresarios del rubro nocturno, por su parte, reclaman reglas claras y controles uniformes para evitar “competencia desleal” con eventos no habilitados.

