El robo de motos en la ciudad de Santa Fe volvió a quedar en evidencia esta semana con un nuevo procedimiento en la Costa Santafesina, una zona que desde hace tiempo aparece como destino frecuente de vehículos sustraídos en la capital provincial. Allí, muchos rodados son revendidos de manera informal o desarmados para comercializar sus partes, en un circuito que, según fuentes policiales, se repite con preocupante regularidad.
De acuerdo a lo informado por la Unidad Regional VII de la Policía de la Provincia de Santa Fe, días atrás, alrededor de las 21:50, efectivos del Comando Radioeléctrico que realizaban patrullajes preventivos interceptaron a un hombre que se encontraba junto a una motocicleta en la banquina, en la intersección de la Ruta Provincial N° 1 y la Ruta N° 62, en jurisdicción de Cayastá.

La presencia del individuo en ese sector, a esa hora de la noche, llamó la atención de los uniformados, quienes procedieron a identificarlo y a verificar la situación del motovehículo. Tras consultar los datos con la Central 911, se confirmó que sobre la motocicleta pesaba un pedido de secuestro activo por el delito de robo calificado, requerido por una dependencia policial de la ciudad de Santa Fe.
Ante esa situación, el hombre fue aprehendido en el lugar y el rodado quedó secuestrado. Ambos fueron trasladados a la Comisaría 5ª de Cayastá, dependiente de la Unidad Regional VII, donde se dio intervención al Ministerio Público de la Acusación y se iniciaron las actuaciones correspondientes.
MODALIDAD DELICTIVA
El caso vuelve a exponer una modalidad delictiva que se repite en la región costera: motos sustraídas en la capital provincial que luego aparecen circulando en pequeñas localidades, donde los controles comunales y municipales resultan escasos. Esa falta de fiscalización facilita que los vehículos robados transiten con relativa tranquilidad, alimentando un circuito ilegal que, lejos de desarticularse, parece encontrar condiciones propicias para su expansión.

