En Romang, el cuidado del ambiente no es una moda ni un discurso lejano: es una práctica cotidiana que se construye entre todos. Desde hace algunos años, la ciudad viene desarrollando una política sostenida orientada a ser una verdadera ciudad respetuosa del medio ambiente, con acciones concretas vinculadas al reciclado y la gestión responsable de los residuos. Sin embargo, ninguna de esas políticas tendría sentido sin la participación activa de quienes viven la ciudad día a día: los vecinos y vecinas, verdaderos protagonistas de este camino.
Reciclar los desechos domiciliarios es mucho más que separar basura. Es una conducta ciudadana que habla de compromiso, de respeto por el lugar que se habita y de conciencia sobre el impacto que generan los hábitos cotidianos. Respetar los días y horarios establecidos para sacar los residuos recuperables es fundamental para que el sistema funcione correctamente, pero también lo es reflexionar sobre la cantidad de residuos que se generan y buscar, siempre que sea posible, reducirlos.
En este marco, es importante recordar que los miércoles son el día destinado a los recuperables. De 12 a 13 horas es el momento indicado para sacar los materiales reciclables, contribuyendo así a una ciudad más limpia y sustentable.

La importancia del reciclaje radica en múltiples beneficios: permite conservar los recursos naturales, reducir la contaminación y las emisiones de gases de efecto invernadero, ahorrar energía y generar empleo. Además, disminuye la cantidad de residuos que terminan en vertederos y promueve una economía circular que beneficia tanto al medio ambiente como a la salud pública.

