Un tribunal de segunda instancia confirmó la condena a prisión perpetua contra Martín Tomás Kunz por el homicidio de Rubén “Bigote” Walesberg y por el ataque a un grupo de estudiantes del Liceo Militar General Belgrano, ocurrido el 19 de agosto de 2022 en cercanías de una panadería ubicada sobre el kilómetro 1 de la Ruta Provincial Nº 1, cuando se dirigía a la ciudad de San Javier. La decisión fue tomada por unanimidad por los camaristas Martha María Feijoó, Roberto Prieu Mántaras y Jorge Andrés. De este modo, rechazaron el recurso presentado por la defensa de Kunz y ratificaron la sentencia dictada en primera instancia tras un juicio oral y público que finalizó en agosto del año pasado. La investigación estuvo a cargo de la fiscal Ana Laura Gioria.
En su voto, la jueza Feijoó sostuvo que la sentencia condenatoria “no es arbitraria” y que cuenta con la debida fundamentación. También afirmó que no se vulneró ninguna garantía constitucional durante el proceso. Según la resolución, la responsabilidad penal de Kunz quedó acreditada con el grado de certeza que exige la ley para dictar una condena. Los otros dos jueces adhirieron a ese criterio.

La Cámara también rechazó el planteo de la defensa respecto de que el juicio oral se hubiera realizado de manera virtual. Los magistrados entendieron que no se demostró que el uso de videoconferencia hubiera afectado el derecho de defensa ni el debido proceso. Además, desestimaron las críticas sobre la valoración de la prueba y consideraron que la versión brindada por el acusado en el juicio carecía de credibilidad.
LA CONDENA
Kunz fue condenado como autor de homicidio “criminis causa” en perjuicio de Walesberg. Esta figura se aplica cuando una persona mata para facilitar otro delito o asegurar su impunidad. En este caso, la Justicia entendió que el acusado asesinó al conductor para poder secuestrar y matar a los estudiantes que viajaban con él.
También fue condenado por cuatro tentativas de homicidio simple —por el ataque a cuatro cadetes que sobrevivieron— y por la privación ilegal de la libertad de siete jóvenes.
LOS HECHOS
De acuerdo con lo probado en el juicio, cuando el vehículo estaba estacionado y ya habían subido diez cadetes, Kunz atacó con un cuchillo al conductor en la parte delantera de la camioneta. Lo apuñaló en el cuello y en el rostro, causándole la muerte en el acto.
Luego, intentó matar a cuatro de los estudiantes, a quienes les provocó múltiples heridas en la cabeza y el cuello. Los jóvenes sobrevivieron por circunstancias ajenas a la voluntad del agresor.
En medio del ataque, tres cadetes lograron bajar del vehículo y pedir ayuda. Sin embargo, Kunz mantuvo retenidos a otros siete jóvenes y obligó a uno de ellos, bajo amenazas, a conducir la camioneta durante unos cinco kilómetros. El hecho terminó cuando efectivos policiales interceptaron el vehículo y detuvieron al acusado.


