Según informó la Unidad Regional XIV de la Policía de la Provincia de Santa Fe, el lunes 16 de febrero de 2026, personal de la Comisaría Tercera de esa localidad logró esclarecer la sustracción de dos animales vacunos —terneros— denunciada por un productor de 47 años. El damnificado había manifestado que desconocidos ingresaron a su propiedad y le robaron los animales, generando no solo una pérdida económica directa sino también un profundo malestar en una actividad que ya viene golpeada por múltiples factores.
Tras tareas investigativas, los efectivos lograron ubicar los terneros en un barrio cercano. En el lugar se llevó a cabo una requisa voluntaria, donde se constató la presencia de dos animales de similares características a los denunciados, procediéndose al secuestro preventivo. Una mujer identificada como M.D.M. fue aprehendida y trasladada a sede policial.

Posteriormente, el propietario reconoció los animales como de su propiedad, recuperándolos de inmediato. El fiscal en turno fue notificado y dispuso las medidas procesales correspondientes.
EL ABIGEATO NO SE DETIENE
El abigeato se ha convertido en un verdadero flagelo para la producción ganadera de la zona de la Costa Santafesina. Productores advierten que estos hechos no son aislados y que afectan seriamente la economía regional, basada en gran medida en la cría y comercialización de ganado vacuno.
Cada animal sustraído representa meses de inversión, trabajo y cuidado. En muchos casos, los animales robados terminan ingresando en el circuito clandestino de venta de carne, donde son faenados de manera ilegal y comercializados sin controles sanitarios, poniendo en riesgo no solo la economía formal sino también la salud pública.
CRISIS SOCIAL Y ECONÓMICA
Este nuevo hecho también expone la delicada situación social y económica que atraviesan los vecinos de la localidad. La crisis económica que golpea al país impacta con fuerza en las pequeñas comunidades, donde la falta de empleo y oportunidades genera escenarios de desesperación.
Si bien nada justifica el delito, muchos habitantes reconocen que el aumento de este tipo de hechos está vinculado a un contexto de necesidad y urgencia. El robo de ganado, además de perjudicar a los productores, deja al descubierto una problemática social que requiere respuestas integrales.

