En un contexto nacional atravesado por la pérdida de puestos de trabajo, la provincia de Santa Fe logra amortiguar el impacto y se ubica entre las regiones menos afectadas. El gobernador Maximiliano Pullaro atribuyó esta situación a una estrategia basada en la inversión pública y la recuperación de la actividad económica.
Actualmente, más de 40 mil familias dependen de la obra pública provincial, un factor clave para sostener el empleo, especialmente en la construcción. A esto se suma la reactivación de sectores como la gastronomía y la hotelería, impulsada por el regreso del turismo y los eventos, particularmente en Rosario.

“¿Estamos bien? No. Pero estamos resistiendo”, afirmó Pullaro, quien remarcó que la provincia aplica políticas contracíclicas para sostener la economía. Según datos del INDEC correspondientes al cuarto trimestre de 2025, el Gran Rosario alcanzó una tasa de empleo del 49,1 %, una de las más altas del país.
El mandatario también destacó medidas fiscales como la reducción de impuestos y deducciones en Ingresos Brutos para aliviar a las PyMES y promover el empleo registrado. “Cada empleo que se pierde es una familia que queda a la deriva”, sostuvo.
En la misma línea, el Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Roald Báscolo, valoró que los indicadores del Gran Rosario y del Gran Santa Fe se mantengan por encima del promedio nacional y de otros grandes conglomerados urbanos. Subrayó además que sectores como la construcción y la industria —entre los más golpeados a nivel país— presentan en la provincia un desempeño diferencial.

“Santa Fe perdió puestos de trabajo en el primer semestre de 2024, pero logró recuperarlos hacia finales de 2025 y hoy es una de las pocas provincias que genera empleo en la construcción, mientras que a nivel nacional se registra una caída promedio del 10 %”, precisó el funcionario.
Báscolo también se mostró optimista de cara al futuro: “La obra pública provincial tuvo un impacto positivo en la construcción, un sector clave por su efecto multiplicador. Ahora confiamos en que las medidas fiscales, especialmente la reducción de Ingresos Brutos, impulsen la creación de empleo privado registrado”.
OBRA PÚBLICA
Por su parte, Pullaro subrayó el impacto territorial de la obra pública: “En muchas localidades pequeñas, una obra significa el sustento de varias familias”. En ese marco, anticipó un ambicioso plan de gestión con 1.800 obras en marcha.
Al mismo tiempo, el gobernador fue crítico con la política económica del presidente Javier Milei, a la que responsabilizó por la destrucción de fuentes de trabajo a nivel nacional. Señaló que el retiro del Estado y el ajuste impactan directamente en el empleo y advirtió sobre la necesidad de una mirada más sensible hacia los sectores medios y productivos.

