Ante el calor que se registra y se que se profundizará durante los próximos días (según el SMN), las autoridades sanitarias y de protección civil renovaron en 2026 el llamado de alerta a las familias que eligen el río como espacio de recreación. La advertencia no es menor: volvieron a registrarse ataques de palometas en la Costa Santafesina, con bañistas heridos y situaciones de fuerte preocupación en plena jornada de descanso.
Según informaron fuentes de salud, las lesiones registradas hasta el momento no revisten gravedad, pero sí provocaron dolor intenso, sangrado y momentos de tensión, especialmente entre niños y adultos mayores. El riesgo aumenta durante esta semana, cuando se pronostican temperaturas elevadas que impulsan a más personas a ingresar al agua.

Las palometas son peces de agua dulce que habitan de manera permanente el río Paraná. Durante los meses de calor incrementan su actividad debido a la suba de la temperatura del agua y a su mayor necesidad de alimento. Poseen mandíbulas potentes y dientes afilados, capaces de generar cortes profundos en pies, manos o piernas.
Especialistas explican que los ataques no responden a una conducta depredadora, sino defensiva o territorial. Factores como el bajo nivel del río, la acumulación de basura o restos de comida, el ruido y los movimientos bruscos dentro del agua favorecen su presencia cerca de las zonas donde se concentran los bañistas. En estos escenarios, el peligro se vuelve real y repentino.

PALOMETAS Y ECOSISTEMA
Desde el Gobierno provincial remarcaron que las palometas cumplen un rol clave en el ecosistema del Paraná, ya que actúan como cazadoras y carroñeras, ayudando a limpiar restos orgánicos del río. Sin embargo, advirtieron que el ingreso masivo de personas a su hábitat, justo en los momentos de mayor actividad de los peces, incrementa notablemente el riesgo de incidentes.
RECOMENDACIONES
-
No ingresar al agua con heridas abiertas
-
No arrojar restos de comida ni basura al río
-
Evitar permanecer quietos durante mucho tiempo dentro del agua
-
Salir de inmediato ante cualquier advertencia del personal de seguridad
Las autoridades fueron claras: ante la mínima señal de alerta, es indispensable retirarse del agua. El disfrute del río debe ir de la mano de la prevención y el respeto por las indicaciones oficiales. Ignorar las advertencias puede transformar una tarde de alivio frente al calor en una situación de emergencia que se pudo evitar.

