La actualización del Monotributo para el primer semestre de 2026 llega en un contexto económico muy delicado. Mientras el comercio y la industria atraviesan una fuerte recesión, con caída de ventas, menor actividad y márgenes cada vez más ajustados, los monotributistas deberán afrontar un nuevo aumento en sus pagos mensuales, que en muchos casos resulta difícil o directamente imposible de sostener.
El ajuste, aún a confirmar formalmente por ARCA, toma como referencia la inflación acumulada entre junio y diciembre de 2025, que fue del 14,29%. Ese porcentaje se traslada de manera directa a los topes de facturación, a los parámetros del régimen y, sobre todo, a lo que más preocupa al contribuyente común: la cuota mensual.

UN RÉGIMEN QUE “SIGUE” LA INFLACIÓN, PERO NO LA REALIDAD
En los papeles, el Monotributo se actualiza para evitar que la inflación expulse a los contribuyentes. En la práctica, lo que se ve es otra cosa:
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Ingresos que no crecen al ritmo de los aumentos,
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Costos fijos cada vez más altos,
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y cuotas mensuales que suben todos los semestres, incluso cuando la actividad cae.
Para las categorías más bajas, el problema es el flujo de caja: hay meses donde no se factura, pero la cuota hay que pagarla igual. En las categorías intermedias, la presión aparece cuando el ingreso apenas alcanza para cubrir gastos. Y en las categorías altas, el aumento relativo es menor, lo que termina favoreciendo a los más grandes frente a los más chicos.
NUEVOS TOPES DE FACTURACIÓN: MÁS ALTOS, PERO ENGAÑOSOS
Desde febrero de 2026 y hasta julio, los nuevos límites anuales de ingresos quedan así:
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Categoría A: hasta $10.277.988
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B: $15.058.447
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C: $21.113.696
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D: $26.212.853
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E: $30.833.964
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F: $38.642.048
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G: $46.211.109
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H: $70.113.407
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I: $78.479.212
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J: $89.872.640
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K: $108.357.084
Si bien estos montos evitan exclusiones automáticas por inflación, no reflejan la caída real del poder de compra, ni la inestabilidad de quienes trabajan por cuenta propia.
CUOTAS MENSUALES: EL VERDADERO PROBLEMA
El punto más crítico del nuevo esquema es el salto en las cuotas mensuales, que combinan impuesto, jubilación y obra social. Estos son los valores totales a pagar:
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Categoría A: $42.386,73
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B: $48.250,77
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C: $56.501,84 (servicios) / $55.227,05 (bienes)
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D: $72.414,08 / $70.661,25
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E: $102.537,96 / $92.658,34
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F: $129.045,31 / $111.198,27
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G: $197.108,21 / $135.918,33
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H: $447.346,92 / $272.063,39
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I: $824.802,24 / $406.512,03
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J: $999.007,62 / $497.059,38
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K: $1.381.687,85 / $600.879,46
Para muchos trabajadores independientes, pagar más de $40.000 o $50.000 mensuales sin facturación asegurada ya es un problema. En las categorías medias, superar los $100.000 o $200.000 mensuales en plena recesión empuja directamente a la informalidad o al endeudamiento.
Conclusión
El Monotributo 2026 acompaña la inflación en términos formales, pero desconoce la realidad económica del trabajador independiente. En un escenario de recesión profunda, con comercio e industria en retroceso, las nuevas cuotas resultan impagables para miles de monotributistas, y vuelven a poner en debate la sostenibilidad del régimen para quienes menos ganan.

