Romang vivió un fin de semana distinto, atravesado por la lluvia, pero también por una energía difícil de apagar. La gran cantidad de agua caída obligó a suspender la Fiesta Provincial del Sol, un evento esperado y trabajado durante meses. Sin embargo, lejos de opacar el ánimo, el empuje y el esfuerzo de su gente lograron transformar la adversidad en algo profundamente especial.
La felicidad compartida, el acompañamiento sincero y las ganas de estar juntos volvieron a demostrar por qué esta localidad tiene algo único. Romang dejó un mensaje claro: “NUNCA CAÍDOS, SIEMPRE DE PIE ANTE LA ADVERSIDAD”. Porque Romang vibra en cada enero. Porque incluso después de la lluvia, el sol siempre vuelve a salir. Porque cree en las segundas oportunidades y en la fuerza de volver a intentarlo.

El sábado, la ciudad fue escenario de una fiesta “Sunset” que encendió emociones, reunió miradas y puso en movimiento no solo a Romang, sino a toda la región. Y el domingo, la música volvió a ser protagonista con presentaciones en vivo y DJs que acompañaron el cierre de un gran fin de semana, vivido desde el encuentro y la resiliencia.
ROMANG SUEÑA
Así es Romang cuando sueña, cuando apuesta, cuando se anima. Así es cuando transforma lo que no pudo ser en una experiencia compartida que deja huella.

El reconocimiento es inevitable para todos los que estuvieron presentes y sostuvieron ese espíritu: personal de seguridad pública, de salud, personal municipal, emprendedores, artesanos, representantes culturales, medios de comunicación, operarios, chicas y chicos, vecinos y vecinas. Aun cuando la fiesta no pudo realizarse como estaba prevista, acompañaron, apoyaron y demostraron que el verdadero espíritu de Romang no depende de un escenario, sino de su gente.

