La posibilidad de que el gas natural llegue finalmente a localidades de la Costa Santafesina vuelve a tomar fuerza, con Helvecia como una de las principales beneficiadas. El Gobierno de Santa Fe pidió formalmente a Nación el permiso necesario para hacerse cargo de la subdistribución del servicio y poner en funcionamiento obras que están terminadas desde hace años, pero que aún no se usan.
El Ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, gestionó en Buenos Aires el visto bueno para que la provincia pueda asumir la subdistribución del servicio a través de Santa Fe Gas y Enerfé. Si Nación aprueba el pedido, casi 100 mil santafesinos podrían acceder al gas natural.

Actualmente, ciudades y pueblos como Helvecia, San Javier, Romang, Villa Ocampo, Florencia, Malabrigo, Vera y Arrufó cuentan con redes de gas y estaciones listas desde 2019. Sin embargo, el gas no llega a los hogares ni a las industrias por demoras administrativas a nivel nacional. Son infraestructuras ya construidas, con caños enterrados y plantas terminadas, que siguen ociosas a la espera de una autorización.

El objetivo provincial es claro: aprovechar obras que ya están hechas, destrabar trámites pendientes y llevar energía a regiones que la necesitan para crecer. En el caso de Helvecia y la Costa Santafesina, el gas natural aparece como una oportunidad concreta para mejorar el presente y pensar un futuro con más desarrollo, producción y bienestar.
GAS = PROGRESO
Para Helvecia, la llegada del gas significaría un cambio profundo. Permitirá reducir costos en los hogares, mejorar la calidad de vida, contar con una energía más segura y estable, y abrir nuevas oportunidades para comercios, emprendimientos locales e industrias. El gas natural no solo impacta en lo cotidiano —como cocinar o calefaccionarse—, sino que también es una herramienta clave para el desarrollo económico y el arraigo de la población.

La provincia ya cuenta con la autorización del Enargás para operar como subdistribuidora, pero aún falta que Nación ceda el uso de las estaciones de regulación de presión. Ese es el paso que hoy mantiene frenado el servicio. Desde Santa Fe sostienen que no se trata de pedir subsidios ni nuevos programas, sino de poder hacerse cargo de una infraestructura existente y ponerla en marcha.

