Con seis bombas instaladas, una nueva unidad enviada por la Provincia y trabajos de limpieza de desagües, la ciudad busca reducir el riesgo de anegamientos y mejorar la respuesta ante lluvias intensas y la creciente del río San Javier. Si bien estas medidas no eliminan por completo la posibilidad de complicaciones frente a lluvias extraordinarias o una crecida importante, contar con infraestructura preparada permite mejorar la respuesta y reducir sus posibles consecuencias.
Ante los pronósticos vinculados al fenómeno de El Niño, la ciudad de Romang refuerza las tareas preventivas para enfrentar posibles complicaciones hídricas durante los próximos meses. El objetivo es mejorar el drenaje, reducir la acumulación de agua y contar con recursos preparados antes de que se presenten situaciones de emergencia.
La prevención y la puesta a punto de los operativos son fundamentales para no tener que actuar solamente cuando el problema ya está instalado. En ese sentido, Romang trabaja sobre su infraestructura hídrica para mejorar la capacidad de respuesta ante distintos escenarios.

DATOS
- Seis bombas extractoras instaladas: permiten retirar el agua acumulada en las zonas bajas de la ciudad.
- Una nueva bomba aportada por el Gobierno provincial: refuerza la capacidad de extracción ante posibles contingencias.
- Limpieza y canalización de desagües: facilitan el escurrimiento del agua y ayudan a evitar obstrucciones.
- Colocación de compuertas: permite mejorar el funcionamiento del sistema de drenaje y las defensas ribereñas.
- Plan de contingencia vigente: orienta las tareas preventivas y la preparación de los recursos para responder ante una emergencia.

El intendente Sergio Ramseyer destacó la importancia de los equipos instalados para reducir los efectos de las lluvias prolongadas y de una posible intensificación de la creciente. También pidió la colaboración de los vecinos para mantener despejadas las zanjas y cunetas, evitando arrojar residuos u objetos que dificulten el paso del agua.
La preparación anticipada de Romang representa una herramienta importante para afrontar un período de incertidumbre hídrica. La limpieza de los desagües, el funcionamiento de las bombas y el mantenimiento de las defensas pueden contribuir a disminuir los riesgos de anegamientos.

