Cayastá se prepara para vivir un fin de semana largo de Semana Santa con una propuesta que combina deporte, naturaleza, historia y tradición. Entre sus múltiples atractivos, el Maratón Conde de Tessieres vuelve a posicionarse como una de las actividades más convocantes, sumando energía y movimiento a un destino que invita a descubrir mucho más.
Esta tradicional competencia pedestre, que tendrá lugar el próximo 4 de abril, se ha convertido con los años en un clásico de la región. Su recorrido integra postales únicas de la localidad, atravesando espacios emblemáticos como la Costanera “Mario Lartiga” y las inmediaciones del Parque Arqueológico Ruinas de Santa Fe La Vieja, donde historia y paisaje se combinan de manera inigualable. El evento ofrece distintas modalidades pensadas para todos los públicos: una exigente prueba competitiva de 10K, una carrera integrativa de 5K y una caminata recreativa de 3K. Esta diversidad permite que tanto corredores experimentados como familias y grupos de amigos puedan ser parte de la experiencia, en un ambiente distendido y festivo.
El cronograma del Maratón Conde de Tessieres ya está disponible y anticipa una jornada pensada para disfrutarse de principio a fin. Solo queda preparar las zapatillas y dejarse llevar por una experiencia que invita a volver.

CAYASTÁ TURÍSTICA
Pero el maratón es solo una parte de todo lo que Cayastá tiene para ofrecer durante Semana Santa. La localidad se presenta como un destino ideal para quienes buscan conectar con la naturaleza y el ecoturismo: paseos por la costa del río, avistaje de aves, recorridos por islas y actividades al aire libre invitan a disfrutar del entorno en su máxima expresión.

A esto se suman las tradicionales propuestas religiosas propias de estas fechas, que aportan un marco especial de recogimiento y espiritualidad, completando una agenda diversa que combina descanso, cultura y recreación.
Con este escenario, Cayastá se consolida como una opción elegida para el fin de semana largo: un lugar donde el deporte se vive con entusiasmo, pero también donde cada visitante puede encontrar su propio ritmo, entre paisajes naturales, historia viva y momentos para compartir.

