La ciudad de Reconquista atraviesa horas de profunda conmoción tras un nuevo hecho trágico que vuelve a poner en evidencia una problemática social que desde hace tiempo genera preocupación entre sus habitantes: la violencia creciente, violencia de género y femicidios, los suicidios. Crecen las críticas hacia la Municipalidad de Reconquista, a la que se le reprocha una falta de políticas concretas y sostenidas. Vecinos y organizaciones sostienen que, más allá de los discursos y declaraciones públicas, “en la práctica poco y nada se hace” para prevenir la violencia, asistir a las víctimas o abordar las causas profundas de estos fenómenos.
El nuevo episodio ocurrió en la noche del sábado 2 de mayo de 2026, alrededor de las 21:30, en una vivienda ubicada en barrio Center. Allí fueron hallados sin vida Yolanda Teresa Faulkner, de 57 años, y Carlos Daniel Barrios, de 55, empleado municipal de planta permanente que se desempeñaba en el obrador de la Secretaría de Obras Públicas.

Según la reconstrucción inicial, Faulkner había acudido al domicilio de Barrios, situado en la intersección de 27 de Abril y Chubut. De acuerdo a los primeros indicios, ambos se encontraban en el comedor de la vivienda al momento del hecho. En ese lugar quedaron las sillas que ocupaban, sus teléfonos celulares sobre la mesa —sin rastros de bebidas ni mate— y, en el suelo, los dos cuerpos junto a un revólver calibre .32, registrado a nombre de un familiar.
El hallazgo se produjo cerca de las 22:30, cuando Jorge Daniel Barrios, hijo del hombre, de 37 años, llegó al domicilio tras haber sido convocado mediante un mensaje enviado por su propio padre. Al ingresar, se encontró con la escena y dio aviso inmediato a la policía. Minutos después, personal de seguridad arribó al lugar y preservó la escena para el trabajo de los peritos.
Las primeras pericias no detectaron signos visibles de una pelea ni lesiones defensivas en los cuerpos, aunque será la autopsia —prevista en la morgue judicial de Reconquista— la que permitirá determinar con mayor precisión la mecánica del hecho.
La principal hipótesis que manejan los investigadores es la de un femicidio seguido de suicidio. Se presume que Barrios efectuó dos disparos certeros, uno contra Faulkner y luego otro contra sí mismo, ambos en la zona de la sien.
En cuanto al vínculo entre las víctimas, aún existen interrogantes. Testimonios de allegados y vecinos indican que Barrios “vivía solo, estaba viudo y atravesaba un estado de ánimo bajo”. No obstante, no hay demasiadas precisiones sobre su relación con Faulkner. Un familiar de la mujer mencionó que ella estaría “saliendo con un pelado”, lo que coincide con la descripción de Barrios, mientras que otro testimonio sugiere que la relación llevaba “un par de meses” y que él “era muy celoso”.
La causa fue caratulada como homicidio calificado seguido de suicidio en contexto de violencia de género. La investigación está a cargo del fiscal Sebastián Galleano y es llevada adelante por la Policía de Investigaciones (PDI), que intenta esclarecer las circunstancias previas al desenlace.
Este nuevo hecho sacude a Reconquista y vuelve a encender las alarmas sobre una problemática estructural. Distintos sectores de la comunidad vienen señalando desde hace tiempo que la ciudad enfrenta un grave cuadro social, con niveles de violencia, femicidios y suicidios que —según diversas estadísticas— la ubicarían entre las más afectadas del país en relación a su cantidad de habitantes.

