Un nuevo hecho de inseguridad que ocurrido durante la madrugada volvió a poner en evidencia una situación que preocupa a vecinos de Santa Rosa de Calchines: el aumento de los robos y delitos contra la propiedad en la localidad. Observadores de la realidad entienden que, sin justificar los robos ni quitar responsabilidad a quienes los cometen, detrás del crecimiento de determinados delitos también existen problemas sociales que necesitan respuestas.
El episodio se registró en el barrio Aguaribay, donde un vecino advirtió que una persona estaba ingresando a una vivienda y sustrayendo distintos elementos. El aviso permitió la rápida intervención policial y la aprehensión de un hombre en el lugar.
Entre los elementos recuperados se encontraban:
- Cables prolongadores.
- Una botella de bebida gaseosa.
- Un teléfono celular.
- Una billetera.

Además, los efectivos constataron que había sido desplazada una garrafa y que la instalación eléctrica de una bomba de agua presentaba daños compatibles con la sustracción de cables. El caso quedó bajo investigación judicial mientras se avanzaba con las actuaciones correspondientes.
UNA REALIDAD QUE PREOCUPA
Más allá de este hecho puntual, la reiteración de robos comienza a mostrar una problemática social que no puede analizarse solamente desde la cuestión policial.
Santa Rosa de Calchines atraviesa un momento económico complejo, con menos oportunidades laborales y mayores dificultades para muchas familias. En contextos de crisis, una parte de las personas puede terminar recurriendo al delito como una forma desesperada de conseguir recursos para subsistir.

