La concejala Violeta Quiroz presentó un nuevo pedido de informes para conocer qué seguros y responsabilidades tienen las grúas utilizadas por la Municipalidad de Santa Fe para retirar y trasladar vehículos. La discusión, a más allá de las grúas. Se trata de establecer con claridad quién defiende al ciudadano cuando el que incumple o se equivoca es el propio Estado.
La iniciativa surgió a partir de reclamos de vecinos que denunciaron haber recuperado sus vehículos con daños luego de permanecer bajo guarda municipal. Según explicó la edil, en algunos casos también habría dificultades relacionadas con la cobertura de los seguros.

El planteo apunta a conocer:
- Qué seguros tienen las grúas municipales.
- Qué daños cubren las pólizas durante el traslado y la guarda.
- Qué ocurre cuando la cobertura no está vigente o resulta insuficiente.
- Cómo puede reclamar un vecino y quién debe responder.
La situación deja planteada una cuestión más amplia. Cuando el Municipio retiene un vehículo, el ciudadano debe pagar la multa, el acarreo y la guarda. Pero si durante ese procedimiento se produce un daño, puede quedar frente a una estructura estatal y una compañía aseguradora sin saber claramente dónde reclamar.
UN CIUDADANO CON POCAS HERRAMIENTAS
Quiroz relacionó este pedido con otras iniciativas que buscan establecer mecanismos para que los vecinos puedan defenderse ante posibles errores o incumplimientos municipales.
Entre ellas se encuentran propuestas para revisar multas consideradas injustas y establecer compensaciones cuando el Municipio no cumple durante períodos prolongados con determinados servicios.
El eje de la discusión es sencillo: el Estado tiene herramientas para controlar, sancionar y cobrar, pero el ciudadano también debería contar con mecanismos claros, rápidos y efectivos para reclamar cuando el Estado se equivoca.
Los casos de vehículos dañados, multas cuestionadas y servicios incumplidos muestran, según el planteo de la concejala, una misma problemática: un vecino que cumple con sus obligaciones puede encontrarse prácticamente solo cuando necesita que el Estado reconozca un error y repare el perjuicio.

