La crisis del transporte interurbano en Santa Fe ya no responde únicamente al retiro de los subsidios nacionales. Las empresas que operan en el centro y norte provincial sostienen que también existe una marcada desigualdad en la distribución de los aportes provinciales, situación que las coloca en clara desventaja frente a los servicios que funcionan en el sur de la provincia, especialmente en el área de Rosario. A ese escenario se suma otro problema que el sector viene denunciando desde hace tiempo: la demora en el pago de las compensaciones provinciales, una situación que afecta seriamente la liquidez de las empresas y dificulta el cumplimiento de sus obligaciones diarias.
El Ministro de la Producción de la Provincia de Santa Fe, Gustavo Puccini, admitió “la situación difícil” por la que atraviesan las empresas del transporte público interurbano de pasajeros en la provincia. “Lo trabajamos mucho con todas las líneas; en determinadas zonas, ya se ven resentidas las frecuencias y en algunos casos, hasta peligran determinadas rutas y trayectos que son vitales porque permiten llegar a destinos que, de lo contrario, quedarían aislados”, explicó.

La realidad impacta de lleno en la Costa Santafesina, donde Paraná Medio constituye prácticamente el único vínculo de localidades como Helvecia, Cayastá, Santa Rosa de Calchines y San Javier con las ciudades de Santa Fe y Reconquista. Cualquier reducción de frecuencias significa aislar a miles de vecinos que dependen del colectivo para trabajar, estudiar o acceder a la salud.
SIN RESPUESTA A UNA INJUSTICIA
Mientras la Provincia reclama a la Nación la incorporación de todas las empresas al sistema SUBE y el pago de las compensaciones por la Tarifa Social Federal, las transportistas sostienen que también resulta imprescindible corregir las asimetrías dentro de Santa Fe, donde los corredores del centro y norte aseguran recibir un tratamiento muy diferente al que tienen los servicios del sur provincial.
El conflicto expone una realidad que preocupa al sector: las empresas deben sostener recorridos esenciales con costos cada vez mayores, subsidios insuficientes y pagos que llegan con demora. Sin cambios en el esquema de financiamiento, advierten que será cada vez más difícil garantizar un servicio indispensable para miles de santafesinos.

