El intendente Juan Pablo Poletti y la rectora de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) Laura Tarabella firmaron un convenio de cooperación para fortalecer la preparación de Santa Fe ante los posibles efectos del fenómeno climático de El Niño. El acuerdo permitirá articular los equipos técnicos municipales con las capacidades científicas y académicas de la Universidad, con el objetivo de anticiparse a distintos escenarios, organizar recursos y acompañar a las familias que puedan verse afectadas por una emergencia hídrica.
Poletti remarcó que el objetivo es anticiparse a una posible emergencia y evitar que las acciones comiencen cuando el agua ya afecte a las familias. En ese sentido, aclaró que la Municipalidad se guía por los pronósticos oficiales y que las previsiones pueden modificarse según las lluvias y la evolución del río. “Todos estos convenios sirven para hacerlo antes, no en el medio del fenómeno”, sostuvo.

“Para nosotros es muy importante que este primer convenio y la primera institución sea la Universidad Nacional del Litoral”, destacó el intendente, quien valoró su trayectoria y capacidad científica. En ese sentido, remarcó la importancia de trabajar con información confiable y organismos especializados para preparar a la comunidad. “Lo que queremos nosotros es autoridades y ciencia para dar información, porque no solo el voluntariado es para ir a levantar bolsas. A veces el voluntariado sirve para informar a la sociedad, para que esté más preparada”, agregó.
La rectora de la UNL, Laura Tarabella, destacó que el convenio tendrá una duración de dos años, con posibilidad de renovación, y permitirá poner a disposición de la ciudad los conocimientos técnicos y científicos de la institución. “La formación, la preparación, anticiparnos, creo que eso es la clave para luego poder afrontar las situaciones de la mejor manera posible”, señaló. En tanto, el decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas, Felipe Franco, explicó que ya se vienen desarrollando acciones conjuntas con el Municipio, como conversatorios para la comunidad, capacitaciones y colaboración en la preparación de espacios de refugio.
¿DE QUÉ SE TRATA?
La iniciativa contempla la participación del Programa de Voluntariado de la UNL, que ya cuenta con más de 200 personas inscriptas. La propuesta incluye instancias de capacitación y formación para organizar las tareas según las necesidades y los conocimientos de cada participante. El trabajo se divide en cuatro áreas: ambiente, salud integral, educación y derechos humanos, con acciones que abarcan desde la prevención de enfermedades y el acompañamiento comunitario hasta la asistencia en espacios de refugio y la protección de personas en situación de vulnerabilidad.

