El senador por el departamento San Javier, Oscar Dolzani, volvió a quedar envuelto en una fuerte polémica. Esta vez no fue por una decisión política, sino por una conducta al volante que generó un amplio rechazo en las redes sociales y entre vecinos de la región. El rechazo fue especialmente fuerte entre familiares y víctimas de siniestros viales ocurridos sobre la Ruta Provincial Nº 1, una de las trazas con mayor historial de accidentes de la región y escenario de numerosas tragedias que dejaron familias destruidas. Para muchos de ellos, que un representante público exhiba este tipo de comportamiento resulta un mensaje completamente equivocado.
El legislador publicó un video en el que se lo observa conduciendo mientras utiliza el teléfono celular. Además, numerosos usuarios advirtieron que también iba tomando mate, una combinación de acciones que implica una evidente distracción al volante y que contradice permanentemente las campañas de concientización sobre seguridad vial.

La situación despertó críticas de distintos sectores y motivó pedidos para que la Agencia Provincial de Seguridad Vial actúe de oficio y determine si corresponde aplicar una sanción por la infracción registrada en el propio video difundido por el senador.
¿INMADURO EMOCIONAL?
El episodio no pasó inadvertido en el departamento San Javier, donde muchos vecinos expresaron su preocupación y volvieron a cuestionar la conducta del legislador. Entre los comentarios más repetidos aparece la sensación de que Dolzani no logra comprender la responsabilidad institucional que implica representar a todo un departamento y que, con este tipo de actitudes, no está a la altura del cargo que ocupa. Incluso algunos ponen en duda su madurez emocional para ejercer una función pública que exige prudencia y ejemplo.

Tras la repercusión negativa, el senador publicó un pedido de disculpas. Sin embargo, casi de inmediato aparecieron numerosos mensajes en redes sociales respaldando su accionar, situación que también fue cuestionada por usuarios que sostienen que se trataría de un intento de minimizar un hecho que consideran grave.
¿Y LA DENUNCIA JUDICIAL?
La nueva controversia se suma al escenario judicial que ya enfrenta el senador. El diputado provincial Fabián Palo Oliver ratificó la denuncia presentada por la presunta venta de materiales desde el corralón de Dolzani a empresas que ejecutan obras públicas, una causa que investiga posibles incompatibilidades con el ejercicio de la función pública, además de eventuales delitos vinculados al tráfico de influencias y presuntas violaciones a la Ley de Ética Pública.

Mientras esa investigación sigue su curso en la Justicia, la difusión del video conduciendo con el celular vuelve a colocar a Oscar Dolzani en el centro de la polémica. Más allá de las explicaciones y del pedido de disculpas, el episodio deja abierta una reflexión sobre el comportamiento que la sociedad espera de quienes ocupan cargos públicos. En un contexto donde la ciudadanía reclama mayor transparencia, responsabilidad y respeto por las normas, los representantes políticos no solo deben cumplir la ley, sino también dar el ejemplo con sus acciones cotidianas.

