La crisis financiera de la Municipalidad de San Javier atraviesa uno de sus momentos más delicados. Los trabajadores municipales todavía no cobraron la totalidad de los salarios de agosto y mantienen pendiente el aguinaldo correspondiente al primer semestre. La deuda ronda los 500 millones de pesos y afecta aproximadamente a 190/195 empleados de planta permanente y unos 40 contratados. La discusión ya no pasa solamente por quién administra mejor o peor los recursos municipales. Alcanza a quienes tienen responsabilidades políticas superiores (Gobernador y Senador) y deberían actuar cuando una crisis local amenaza con convertirse en un problema social y económico para toda una comunidad.
El conflicto ya excedió las puertas del edificio municipal. Este jueves 10, la ciudad fue escenario del Plenario de Secretarios Generales de FESTRAM, con representantes sindicales de las distintas regionales de la provincia, en respaldo a los trabajadores sanjavierinos. El encuentro resolvió facultar al Consejo Directivo de FESTRAM para profundizar el plan de lucha y evaluar, en el corto plazo, una medida de fuerza de alcance provincial si no aparece una solución concreta.

CORTE DE RUTA
La protesta también llegó a la Ruta Provincial N.º 1, donde trabajadores realizaron un corte para visibilizar la situación. El tránsito fue desviado por caminos alternativos con intervención policial, afectando la circulación tanto desde el norte como desde el sur.

La situación muestra hasta qué punto un conflicto salarial puede terminar afectando al conjunto de una comunidad: detrás de cada trabajador hay una familia, comercios y proveedores que también dependen de esos ingresos.
TRES REUNIONES Y NINGUNA SOLUCIÓN
Según se informó, ya se realizaron tres reuniones con la intendenta Maribel González, con participación del Ministerio de Trabajo. Sin embargo, hasta el momento no se logró una salida que permita normalizar el pago de los salarios.

Y allí aparece otra discusión inevitable: la responsabilidad política de quienes tienen capacidad de intervenir y gestionar una solución. El Gobierno provincial no puede desconocer una situación que afecta a cientos de familias y comienza a alterar el funcionamiento de una ciudad. La falta de una respuesta concreta de la Provincia genera preocupación y deja cada vez más expuesta la ausencia de una estrategia para contener la crisis.
LOS AUSENTES: PULLARO Y DOLZANI
La reciente recorrida regional del gobernador Maximiliano Pullaro dejó además una señal política difícil de ignorar: San Javier no formó parte de su agenda presencial, pese a la gravedad del conflicto que atraviesa la Municipalidad.

La ausencia adquiere mayor significado por la interna política que mantiene la intendenta González con el senador departamental Oscar Dolzani, dirigente cercano al gobernador.
En una situación de esta magnitud, el senador debería ser uno de los principales actores en la búsqueda de respuestas para los vecinos de su departamento. Sin embargo, su falta de protagonismo frente a la crisis alimenta la percepción de que San Javier quedó librada a su propia suerte.

