Ante los pronósticos que anticipan un posible escenario climático asociado al fenómeno El Niño, Cayastá comenzó a reforzar las acciones de prevención y organización para mejorar la capacidad de respuesta de la comunidad ante eventuales lluvias intensas, anegamientos, inundaciones o crecidas. El mensaje central es claro: prevenir no es alarmar, es prepararse a tiempo para cuidar a la comunidad.
Desde un primer momento, el presidente comunal Edgardo Berli mantiene contacto con el Gobierno de la Provincia de Santa Fe, articulando acciones y medidas preventivas junto a los organismos provinciales. El objetivo es anticiparse a posibles situaciones complejas y contar con una comunidad mejor preparada.

En ese marco, se realizó una reunión de trabajo en el SUM Comunal, con la participación de integrantes de la Junta Local de Protección Civil y representantes de instituciones que intervienen ante situaciones de emergencia. Durante el encuentro se desarrolló una charla a cargo del subsecretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos de la Provincia de Santa Fe, Daniel Basile, quien brindó herramientas y recomendaciones para fortalecer la prevención y la respuesta.

Uno de los principales objetivos fue establecer lineamientos de trabajo y revisar los protocolos existentes para mejorar la coordinación entre las distintas instituciones y actores locales ante una eventual emergencia.
ANTICIPARSE Y ESTAR PREVENIDOS
La preparación frente a El Niño no implica generar alarma, sino tomar medidas con anticipación y reducir riesgos frente a un fenómeno climático que puede generar períodos de lluvias importantes, crecidas y acumulación de agua.

En Cayastá, el trabajo conjunto entre la Comuna, la Provincia, las instituciones y los vecinos resulta fundamental para estar preparados. La prevención permite actuar con mayor rapidez y organización si las condiciones climáticas finalmente requieren una respuesta especial.
Desde la Provincia se viene trabajando en obras, inversiones y acciones de prevención en distintas localidades, junto con los gobiernos locales. En este sentido, se remarca la importancia de que cada comunidad conozca sus riesgos, fortalezca sus protocolos y mantenga activos los mecanismos de respuesta.

