Un grave episodio ocurrido en Cayastá volvió a poner en debate la responsabilidad en la tenencia de perros potencialmente peligrosos, luego de que una mujer sufriera severas lesiones tras ser atacada por dos perros de raza pitbull mientras regresaba a su domicilio. El caso ocurrido en Cayastá deja un fuerte llamado a la conciencia de los propietarios: tener un perro de gran porte requiere cuidados especiales, prevención y responsabilidad permanente para evitar consecuencias que pueden resultar dramáticas.
De acuerdo a lo informado por la Unidad Regional VII de la Policía de la Provincia de Santa Fe, personal de la Comisaría 5ta intervino tras un llamado al sistema de emergencias 911 que alertaba sobre el ataque ocurrido en barrio Norte.

Al llegar al lugar, los efectivos constataron que una mujer había sido mordida por dos perros pitbull, sufriendo múltiples heridas en el rostro, brazos y piernas. La víctima fue asistida por familiares y trasladada inicialmente al hospital local, aunque posteriormente debió ser derivada al Hospital Cullen debido a la gravedad de las lesiones.
Por disposición de la Unidad Fiscal N° 155 de Helvecia, se ordenó el secuestro preventivo de los animales y la formación de causa contra sus propietarios bajo la carátula de “Lesiones Culposas Graves por Mordedura de Can”.
PREOCUPANTE
En Cayastá no son frecuentes este tipo de episodios, pero lo sucedido abrió un fuerte debate social sobre la necesidad de reforzar la tenencia responsable de perros considerados potencialmente peligrosos.
Vecinos expresaron preocupación por situaciones donde animales de gran contextura permanecen sin medidas de seguridad suficientes, especialmente en sectores urbanos donde circulan familias, niños y personas mayores.
RESPONSABILIDAD PENAL Y CIVIL
En Argentina, los propietarios o cuidadores de perros tienen una doble responsabilidad cuando ocurre un ataque: civil y penal.
Desde el punto de vista civil, el Código Civil y Comercial de la Nación establece una responsabilidad objetiva. Esto significa que el dueño debe responder económicamente por los daños causados por el animal, independientemente de si existió intención o negligencia directa. La indemnización puede incluir gastos médicos, tratamientos, pérdida de ingresos y daño moral.
En el plano penal, cuando el ataque provoca lesiones graves o incluso la muerte de una persona, los responsables pueden ser imputados por lesiones culposas u homicidio culposo, en caso de comprobarse negligencia en el cuidado y control del animal.
Además, la Justicia puede considerar agravantes cuando se demuestra incumplimiento de normas básicas de seguridad o tenencia responsable

