A once años de la primera movilización que cambió para siempre la discusión sobre la violencia machista en Argentina, la provincia de Santa Fe vuelve a marchar este 3 de junio bajo una realidad que genera preocupación. Mientras miles de personas se preparan para participar de una nueva edición de Ni Una Menos en distintas ciudades santafesinas, los datos sobre femicidios y violencias de género muestran un escenario inquietante para la provincia de Santa Fe.
La movilización principal en la capital provincial partirá este miércoles a las 16.30 desde la Municipalidad de Santa Fe y culminará frente a la Casa de Gobierno y los Tribunales. Sin embargo, más allá de la convocatoria, el reclamo vuelve a estar atravesado por una pregunta central: ¿qué está pasando hoy con las políticas públicas destinadas a prevenir y acompañar situaciones de violencia de género?.
LOS NÚMEROS
Los números ubican a Santa Fe entre las provincias con mayor tasa de femicidios del país. Según el último informe del Observatorio de Violencias “Mercedes Pagnutti”, entre el 1 de enero y el 30 de mayo de 2026 fueron asesinadas en Argentina 105 mujeres y personas de la diversidad por motivos de género, lo que equivale a un crimen cada 34 horas.

La tasa nacional fue de 0,50 víctimas cada 100.000 mujeres, pero Santa Fe registró 0,93 casos cada 100.000 mujeres, casi el doble del promedio nacional. La situación es aún más grave en el departamento Rosario, donde se concentraron 10 de los 17 femicidios registrados en territorio santafesino y la tasa ascendió a 1,43.
El informe también expone una característica que preocupa especialmente en la provincia: casi una cuarta parte de los femicidios santafesinos estuvo vinculada a contextos de criminalidad organizada y narcotráfico, una realidad que agrega complejidad a una problemática ya de por sí dramática.
VIOLENCIA DENTRO DE CASA
Los datos vuelven a derribar uno de los principales mitos sobre estos crímenes. La violencia extrema continúa produciéndose principalmente dentro de los ámbitos de confianza. Más de la mitad de los asesinatos ocurrió en la vivienda de la víctima o en el domicilio compartido con el agresor, mientras que en casi el 50 % de los casos el responsable era una pareja o expareja.
LOS NIÑOS
La violencia también golpea a las infancias. Durante los primeros cinco meses del año se registraron diez femicidios de menores de 18 años en el país y al menos 48 niños y adolescentes quedaron huérfanos como consecuencia de estos crímenes.
SANTA FE VIOLENTA
En este contexto, organizaciones feministas, sociales y de la diversidad que participarán de las marchas en Santa Fe vienen manifestando fuertes cuestionamientos hacia el actual abordaje provincial de la problemática. Uno de los principales reclamos apunta a la pérdida de jerarquía institucional que tuvo el área específica de género, que pasó de ser un Ministerio a una Secretaría.

Según denuncian distintos colectivos y referentes vinculados a la defensa de los derechos de las mujeres y diversidades, durante los últimos años no sólo no se registraron avances significativos sino que además se produjeron retrocesos en políticas que anteriormente tenían presencia territorial. Entre los ejemplos más mencionados aparecen los denominados “Puntos Violetas”, espacios de orientación, asistencia y acompañamiento que funcionaban en diferentes localidades santafesinas.
Las críticas también alcanzan al debilitamiento de programas de asistencia y prevención, justamente en momentos en que las estadísticas muestran que muchas víctimas nunca llegan a denunciar. El relevamiento nacional señala que más del 62 % de las mujeres asesinadas que tenían antecedentes de violencia conocidos jamás había realizado una denuncia previa, un dato que vuelve a poner el foco en la necesidad de fortalecer los mecanismos de contención antes de que la violencia llegue a su desenlace más extremo.

La situación judicial tampoco ofrece señales alentadoras. Menos de la mitad de los agresores se encuentra detenida, mientras que otros permanecen prófugos, en libertad o se suicidaron después de cometer el crimen.
A once años del primer Ni Una Menos, la movilización vuelve a instalar una discusión que sigue abierta. En Santa Fe, donde los indicadores superan ampliamente la media nacional y donde las organizaciones denuncian un retroceso de las políticas públicas de género, la marcha buscará recordar a las víctimas, exigir respuestas concretas y reclamar que la prevención vuelva a ocupar un lugar prioritario en la agenda del Estado.

