El balance del paro docente realizado el lunes 3 de agosto en Santa Fe dejó una lectura dividida. Mientras el Gobierno provincial destacó que el 95,61 % de los docentes de escuelas públicas declaró haber asistido a trabajar y que el 99,82 % de los establecimientos permanecieron abiertos, en numerosas localidades la escasa presencia de alumnos fue interpretada como una señal de respaldo de las familias al reclamo salarial de los maestros.
Según informó el Ministerio de Educación, 56.449 docentes completaron la Declaración Jurada de Prestación de Servicios a través de la plataforma Mi Legajo, registrándose el mayor porcentaje de no adhesión a una medida de fuerza desde la implementación del sistema. Además, de las 3.342 escuelas oficiales relevadas, 3.336 desarrollaron actividades con normalidad y solo seis permanecieron cerradas.
Sin embargo, la realidad dentro de las escuelas mostró otro escenario. En numerosos establecimientos la asistencia de estudiantes fue muy baja, ya que muchas familias optaron por no enviar a sus hijos como forma de acompañar el reclamo docente.

Diversos sectores sostienen que el régimen de presentismo y los descuentos salariales aplicados por la Provincia condicionan la posibilidad de que muchos docentes adhieran a las medidas de fuerza, por lo que consideran que el verdadero impacto del paro se reflejó en la decisión de los padres de mantener a sus hijos en sus hogares.
¿CAMBIO DE PARADIGMA?
La situación dejó en evidencia un cambio respecto de otros conflictos educativos. En esta oportunidad, el respaldo de numerosas familias se manifestó no solo con expresiones públicas, sino también mediante la ausencia de alumnos en las escuelas. Para muchos, ese gesto representó una forma de acompañar el reclamo de los docentes en un contexto económico que también golpea a los hogares santafesinos.
De este modo, aunque el Gobierno resaltó la continuidad del servicio educativo y la alta asistencia docente, la baja concurrencia de estudiantes abrió una nueva discusión sobre cómo medir el verdadero alcance de una jornada de protesta en el sistema educativo.

