La Justicia provincial ordenó la prisión preventiva para cuatro personas investigadas por la venta de drogas al menudeo en distintas viviendas del barrio La Cortada de la ciudad de Reconquista. La medida fue dispuesta a pedido del Ministerio Público de la Acusación (MPA), en el marco de una investigación que permitió detectar una presunta organización dedicada a la comercialización de estupefacientes. La investigación estuvo a cargo del fiscal Sebastián Galleano y contó con la intervención de la División Microtráfico Región IV de la Policía de Investigaciones. Durante varios meses se realizaron tareas de vigilancia, seguimientos y observaciones que permitieron documentar movimientos compatibles con la venta de estupefacientes en distintos puntos del barrio.
Los imputados son dos hombres y dos mujeres que, según la acusación fiscal, actuaban de manera coordinada utilizando diferentes inmuebles para almacenar, fraccionar y vender droga. La medida cautelar fue impuesta por el juez Mauricio Martelossi durante una audiencia realizada en los tribunales reconquistenses.
ALLANAMIENTOS
Como resultado de los allanamientos realizados el pasado 12 de junio, los investigadores secuestraron casi un centenar de dosis de cocaína listas para la venta, marihuana, balanzas de precisión, teléfonos celulares, computadoras, dinero en efectivo y otros elementos utilizados para el fraccionamiento y comercialización de droga. Además, durante uno de los procedimientos, un sospechoso logró escapar y permanece prófugo, aunque ya fue identificado y pesa sobre él una orden de detención.

Desde el MPA sostienen que las pruebas reunidas permiten atribuir a los cuatro detenidos una participación conjunta en la actividad ilícita, motivo por el cual fueron imputados como coautores del delito de comercialización de estupefacientes.
UNA CIUDADANÍA SIN RESPUESTA
Más allá de este importante procedimiento judicial, el caso vuelve a poner en evidencia una preocupación creciente entre los vecinos de Reconquista. Muchos habitantes advierten que la venta de drogas continúa presente en distintos sectores de la ciudad y reclaman respuestas más contundentes para combatir un problema que afecta la seguridad, la convivencia y el futuro de numerosos jóvenes.
La desarticulación de estos puntos de venta representa un avance en la lucha contra el narcomenudeo, aunque para gran parte de la comunidad el desafío sigue siendo mayor: evitar que las drogas continúen circulando en los barrios y que nuevas redes ocupen rápidamente el lugar de las que son desmanteladas por la Justicia y las fuerzas de seguridad.

