La creciente inseguridad se transformó en una de las principales preocupaciones de los vecinos de Santa Rosa de Calchines, quienes aseguran que los robos se volvieron una situación cotidiana y que la tranquilidad que históricamente caracterizó a la localidad comenzó a perderse.
Si bien muchos de los hechos denunciados corresponden a robos menores, los habitantes sostienen que la frecuencia con la que ocurren modificó por completo la forma de vivir. Afirman que ya no es posible dejar una puerta abierta o ausentarse unos minutos del domicilio sin temor a convertirse en una nueva víctima.
Muchos vecinos relacionan este incremento delictivo con el deterioro de la situación social y económica, señalando que algunas personas terminan recurriendo al delito por falta de oportunidades. Al mismo tiempo, denuncian que se habría generado un mercado informal donde los elementos robados encuentran rápida salida, alimentando un circuito que favorece la continuidad de estos hechos.

El último caso esclarecido por la Comisaría Tercera de la Unidad Regional VII es apenas un ejemplo de una realidad que, según los propios habitantes, se repite todos los días. La investigación permitió recuperar una amoladora que había sido sustraída del interior de una vivienda y que luego fue hallada durante una requisa a un hombre que la había adquirido posteriormente. Además, la Policía logró identificar al presunto autor del hurto, mientras la causa continúa bajo las directivas del Ministerio Público de la Acusación.
RECLAMO Y MOVILIZACIÓN
Sin embargo, para gran parte de la comunidad, resolver casos individuales no alcanza para revertir un problema que consideran cada vez más grave. Algunos vecinos cuestionan la falta de respuestas de las autoridades comunales y advierten que, si no se adoptan medidas urgentes para reforzar la prevención y la seguridad, impulsarán una movilización frente a la Comuna, tal como ya ocurrió en otras localidades de la Costa Santafesina.

