La Municipalidad de Santa Fe dio un paso clave hacia la planificación del futuro urbano de toda la costa santafesina con la presentación oficial del proceso participativo de “Entornos Urbanos Ribereños”, una iniciativa que busca ordenar, proteger y proyectar las áreas vinculadas al río dentro del ejido capitalino. Para los vecinos de Colastiné Norte, esta propuesta representa una señal concreta sobre la importancia estratégica que tiene toda la Costa Santafesina dentro del crecimiento futuro de la ciudad. La intención del municipio es avanzar hacia una planificación moderna, sostenible y consensuada que permita integrar urbanización, ambiente y calidad de vida.
El lanzamiento se realizó en el Museo de la Constitución y reunió a autoridades municipales, especialistas, instituciones intermedias y representantes técnicos que integran la Comisión Especial creada para analizar posibles desarrollos urbanos en sectores comprendidos entre la laguna Setúbal, el corredor de la Ruta Nacional 168 y la costa del río Salado.

El intendente Juan Pablo Poletti destacó que “los entornos urbanos ribereños son una figura nueva que nos permite proyectar la ciudad mirando al río”, y remarcó que el desafío es aprender a convivir con el entorno natural, comprender su dinámica y transformar esa relación en una fortaleza para el desarrollo.
¿DE QUÉ SE TRATA?
La iniciativa impulsada por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica apunta a construir un nuevo marco normativo que reconozca el enorme valor ambiental, urbanístico y social de las áreas ribereñas. El objetivo es generar reglas claras para ordenar los usos del suelo, preservar ecosistemas, promover infraestructura adecuada y potenciar espacios urbanos accesibles y resilientes frente a riesgos hídricos y climáticos.
En ese contexto, Colastiné Norte aparece como uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento dentro de la Costa Santafesina. Su ubicación privilegiada, el contacto directo con el paisaje natural y la cercanía con corredores estratégicos posicionan a toda la zona costera como una verdadera área de oportunidad para el desarrollo urbano sostenible.
Desde el municipio sostienen que el crecimiento debe realizarse con planificación y servicios, evitando expansiones desordenadas que deterioren la calidad de vida. La subsecretaria de Ordenamiento Territorial, Raquel Wendler, explicó que la propuesta busca cambiar la mirada tradicional sobre los bordes ribereños y abordarlos de manera integral, resiliente y adaptada al entorno natural.
“ENTORNOS URBANOS RIBEREÑOS”
La nueva figura jurídica de “Entornos Urbanos Ribereños” permitirá precisamente avanzar sobre áreas que históricamente no contaban con regulación específica dentro del Reglamento de Ordenamiento Urbano. La intención es generar espacios donde la ciudad y el río convivan de forma equilibrada, preservando el paisaje y al mismo tiempo promoviendo inversiones, infraestructura y proyectos turísticos sustentables.

Especialistas invitados al encuentro también coincidieron en la necesidad de planificar el crecimiento urbano. Fernando Álvarez de Celis advirtió que muchas ciudades argentinas crecieron sin planificación ni servicios adecuados, y remarcó que el desafío pasa por definir claramente qué sectores pueden urbanizarse y cuáles deben conservarse como áreas naturales protegidas.
Santa Fe posee una identidad profundamente ligada al agua: más del 70 % de su ejido urbano está conformado por ríos, lagunas y bañados integrados al sitio Ramsar Delta del Paraná. Por eso, el nuevo proceso participativo buscará consensos para compatibilizar desarrollo urbano, preservación ambiental y resiliencia territorial.
Para Colastiné Norte y toda la Costa Santafesina, el proyecto abre una perspectiva de futuro basada en la planificación inteligente del territorio. La intención municipal es consolidar un modelo de crecimiento que valore el entorno natural, mejore la infraestructura y convierta a la costa en uno de los grandes motores urbanísticos, turísticos y ambientales de la ciudad de Santa Fe.

