El futuro de Algodonera Avellaneda volvió a encender las alarmas en Reconquista y toda la región. Detrás del complejo expediente judicial que tramita en la Justicia provincial, hay una realidad mucho más concreta y dolorosa: cientos de trabajadores que desde hace meses atraviesan una situación económica desesperante por la falta de ingresos. La audiencia del próximo jueves 25 de junio, aparece así como una instancia decisiva. No solo para el futuro de la empresa, sino también para el destino de cientos de hogares que hoy viven pendientes de una resolución que podría definir si conservan su fuente laboral o pasan a engrosar las preocupantes estadísticas de desocupación.
En una zona donde las oportunidades laborales escasean y el desempleo se hace sentir con fuerza, muchos empleados sobreviven gracias a pequeñas changas ocasionales, trabajos informales que tampoco abundan en el actual contexto económico. En este escenario de creciente preocupación social, el juez Civil y Comercial de Reconquista, Fabián Lorenzini, convocó para el próximo 25 de junio a una audiencia considerada clave dentro del concurso preventivo de Algodonera Avellaneda S.A., proceso que busca definir si la empresa puede continuar operando o si se encamina hacia una situación aún más compleja.

Uno de los puntos centrales será analizar el pedido para excluir al Banco Nación de la votación concursal, una cuestión que podría resultar determinante para alcanzar un acuerdo con los acreedores y abrir una posibilidad de reestructuración.
Sin embargo, más allá de las discusiones jurídicas, la principal preocupación pasa por el empleo. El propio magistrado solicitó a la Sindicatura un informe detallado sobre el estado real de la empresa y las consecuencias que tendría una eventual quiebra.
¿QUÉ DEBERÁ INFORMAR LA SINDICATURA?
- Estimación de las deudas concursales y posteriores al concurso.
- Cálculo de las indemnizaciones que corresponderían a los trabajadores en caso de quiebra.
- Análisis de los costos laborales y de las posibilidades de continuidad de las distintas actividades productivas.
- Actualización del valor de los activos de la empresa.
- Determinación de los créditos privilegiados y su eventual distribución.
- Evaluación sobre la viabilidad futura de Algodonera Avellaneda.
El informe también deberá establecer qué ocurriría con los puestos de trabajo en caso de cierre definitivo o de continuidad parcial de algunas unidades productivas.
La expectativa es enorme porque la definición judicial podría marcar el rumbo de una de las empresas históricas del norte santafesino. Pero mientras abogados, acreedores y funcionarios discuten estrategias y números, cientos de familias continúan esperando una respuesta urgente. Los gremios ya habían advertido sobre la gravedad del cuadro social que atraviesan los trabajadores, muchos de los cuales llevan meses sin percibir ingresos regulares. La falta de certezas alimenta la angustia y el temor en una región donde conseguir empleo formal se ha vuelto una tarea cada vez más difícil.

