El Gobierno de la Provincia autorizó una nueva suba en el transporte interurbano: el boleto aumentará un 30,57 %, impactando de lleno en las localidades de la Costa Santafesina, donde miles de vecinos dependen diariamente de este servicio para trabajar, estudiar o acceder a la salud. Las nefastas políticas económica y social, que leva adelante el Gobierno Nacional, ¿no es también el resultado de una política provincial ambigua frente al Gobierno Nacional? Un Gobierno Provincial que, en numerosas decisiones, ha sido acompañado por sus Diputados y Senadores, pero cuyas consecuencias hoy recaen sobre la gente.
Datos:
- Las empresas habían solicitado un incremento del 40 %, pero se autorizó un 30,57 %.
- El boleto no se actualizaba desde agosto de 2025 (con costos calculados a junio de ese año).
- Desde entonces, el combustible acumuló una suba del 57,4 %.
- También influyeron el aumento del tipo de cambio (cercano al 20 %) y los costos salariales.
El argumento oficial es “no generar un golpe al bolsillo”, pero en la práctica el impacto es fuerte y directo, especialmente en los sectores más desprotegidos que no tienen alternativas de movilidad.

Este aumento no puede analizarse de manera aislada. Es consecuencia de un modelo nacional que, bajo las políticas del gobierno de Milei, ha recortado subsidios y trasladado los costos al interior del país, profundizando las desigualdades.
INJUSTO
- Santa Fe aportó $706.761 millones en impuesto a los combustibles desde 2024.
- Solo regresaron $133.000 millones (apenas el 19 %).
- Sin subsidios al transporte, a diferencia del AMBA.
Mientras tanto, la Provincia sostiene que ya destinó más de $703.761 millones con recursos propios para sostener el sistema.
Hoy, viajar es más caro. Y en la Costa Santafesina, eso significa algo más profundo: más desigualdad, menos oportunidades y un costo de vida cada vez más difícil de sostener.

