La delicada situación de Algodonera Avellaneda sumó un nuevo capítulo. Con el objetivo de darle una última oportunidad a la empresa para evitar la quiebra, el juez Fabián Lorenzini resolvió extender hasta el próximo 10 de agosto el plazo para que alcance un acuerdo con su principal acreedor, el Banco Nación. La decisión judicial representa un nuevo intento por mantener con vida a una de las industrias más importantes del norte santafesino, cuya continuidad resulta clave para la economía de Reconquista y de toda la región.
El magistrado consideró que todavía existen posibilidades de acercar posiciones entre las partes y habilitó una instancia extraordinaria para que la empresa reformule su propuesta y logre las mayorías necesarias para cerrar el concurso preventivo. Si no se alcanza un entendimiento con el Banco Nación, el juez deberá resolver un pedido presentado por la firma para excluir el voto de la entidad financiera, a la que acusa de mantener una postura que conduce a la quiebra.

Más allá de la discusión judicial, el mayor temor pasa por las consecuencias sociales que podría generar el cierre definitivo de la empresa. Cientos de trabajadores y sus familias dependen de la actividad de la algodonera, por lo que una quiebra tendría un fuerte impacto sobre el empleo, el comercio y la economía de Reconquista.
TERRIBLE ESCENARIO
La propia resolución judicial expone la gravedad del escenario. En caso de quiebra, el pasivo laboral supera los 7.800 millones de pesos, incluyendo indemnizaciones, vacaciones no gozadas, aguinaldos y otros conceptos que afectarían directamente a los empleados de las distintas plantas, oficinas y sectores de la empresa.
PLAN DE CRISIS
Mientras tanto, el juez también exigió a Algodonera Avellaneda la presentación de un plan de crisis con proyecciones financieras, comerciales y operativas para demostrar que cuenta con posibilidades reales de recuperación. Al mismo tiempo, el Banco Nación deberá fundamentar formalmente los límites legales que, según sostiene, le impiden aceptar una propuesta de pago en las condiciones planteadas por la empresa.
El futuro de Algodonera Avellaneda volverá a definirse durante las próximas semanas. Hasta el 10 de agosto habrá una última oportunidad para encontrar una salida negociada y evitar una quiebra que, además de afectar a la empresa, podría profundizar la crisis económica y social que atraviesa Reconquista y gran parte del norte santafesino.

