Desde este 1 de julio, la provincia de Santa Fe comenzó una nueva etapa en su administración pública. Los tradicionales expedientes en papel, las firmas manuscritas, los sellos y el traslado físico de documentación pasaron a la historia y fueron reemplazados por un sistema completamente digital. Si bien la digitalización representa un importante paso hacia un Estado más moderno y eficiente, también abre un debate sobre la igualdad de acceso a los servicios públicos, muchos adultos mayores o personas de edad avanzada no utilizan computadoras, teléfonos inteligentes o aplicaciones, por lo que podrían encontrar dificultades para realizar trámites, entre otros problemas.
Se trata de uno de los cambios más importantes de los últimos años en la gestión provincial. A partir de ahora, todos los expedientes de la administración central se tramitan de manera electrónica, con firma digital, seguimiento en tiempo real y un registro que permite conocer cada paso del proceso.

El objetivo es agilizar los trámites, reducir la burocracia, disminuir el uso de papel y brindar mayor transparencia. Según el Gobierno provincial, muchos procedimientos que antes demoraban meses o incluso años podrán resolverse en plazos mucho más cortos.
¿Cómo Funciona el Nuevo Sistema?
Con la digitalización:
- Los expedientes dejan de circular en formato papel entre oficinas.
- Toda la documentación se carga y gestiona en plataformas digitales.
- Las firmas pasan a ser electrónicas.
- Cada trámite puede seguirse en tiempo real.
- Se reducen costos administrativos y el consumo de papel.
- Se busca ofrecer mayor control y transparencia sobre cada actuación.
Además, la aplicación Mi Santa Fe pasa a ser la principal puerta de acceso a los servicios digitales de la provincia. A través de ella, quienes cuenten con su ID Ciudadana podrán realizar numerosos trámites desde el celular, consultar documentación, acceder a datos personales, gestionar licencias de conducir, descargar impuestos y recibir notificaciones oficiales, entre otros servicios.
Un avance que también deja interrogantes
No todos los santafesinos cuentan con los conocimientos necesarios para desenvolverse en plataformas digitales. Muchos adultos mayores o personas de edad avanzada no utilizan computadoras, teléfonos inteligentes o aplicaciones, por lo que podrían encontrar dificultades para realizar trámites que antes resolvían de manera presencial.

A esta realidad se suma otro problema que afecta a buena parte del territorio provincial. En numerosas localidades de la Costa Santafesina y de otras zonas rurales, la conexión a internet sigue siendo deficiente o directamente inexistente, situación que puede dificultar el acceso al nuevo sistema. Por eso, distintos sectores advierten que el proceso de modernización deberá ir acompañado por políticas de inclusión digital, capacitación y alternativas presenciales para quienes aún no pueden acceder a estas herramientas.
El desafío será que la transformación tecnológica simplifique la vida de todos los ciudadanos y no termine generando diferencias entre quienes tienen acceso a internet y conocimientos digitales y quienes, por cuestiones de edad, ubicación geográfica o recursos, todavía no pueden incorporarse plenamente a esta nueva forma de relacionarse con el Estado. De lo contrario, la modernización podría derivar en ciudadanos de primera y de segunda categoría frente al acceso a los servicios públicos.

